2012 – Ramas Firmes

Introducción

Xavier Oquendo Troncoso

En esta ocasión hemos reunido a 10 poetas internacionales y 20 ecuatorianos. El arte no tiene territorio, sin embargo la identidad del poeta se circunscribe a su poema. Los poemas son una herramienta para extraterritorializarse.

30 poetas en el 2012, reunidos en el país de la mitad del mundo, y en este libro.  

Tres poetas españoles: Olvido García Valdez, José María Muñoz Quirós Javier Sánchez Menéndez; dos de México: José Ángel Leyva y Alí Calderón; dos de Colombia: Catalina González Restrepo y Jorge Valbuena; uno de Bolivia: Gary Daher; una voz de Italia: Emilio Coco (gran hispanista y traductor, a él le debemos la única antología de poesía ecuatoriana traducida al italiano); y un poeta de Argentina: Jorge Boccanera (una de las voces fundamentales para entender la poesía escrita en español en la segunda mitad del siglo XX). Voces extraordinarias que se juntan con las voces de los nacidos en la tierra del Paralelo Cero, en distintas ciudades de la patria pequeña de Benjamín Carrión: poetas de la generación del 60 y 70: Antonio Preciado (Esmeraldas), Humberto Vinueza (Guayaquil), Etza Jara (Cotopaxi) y los quiteños Raúl Pérez Torres, Ruth Bazante Chiriboga y Bruno Sáenz Andrade; la generación del 80 con Jennie Carrasco Molina (Ambato), Ramiro Caiza (Machachi), Elsy Santillán Flor (Quito) y Carmen Váscones (San Borondón, Prov. del Guayas); los representantes de la generación del 90:  María Aveiga del Pino (Salcedo), Juan Carlos Morales (Ibarra) y Ruth Patricia Rodríguez (Loja) y los poetas más jóvenes de fines del XX y principios del XXI: César Eduardo Galarza y Rafael Méndez Meneses, de Guayaquil, Gabriel Cisneros (Latacunga-Riobamba) y Cristiam Chassi, Javier Lara, Sandra Patricia de la Torre y Santiago Caiza de Quito. Estos últimos dos nombres son los ganadores del Segundo Concurso Nacional de Poesía “Paralelo Cero” 2011-2012.

HOMENAJES

En este encuentro hemos decidido homenajear a la gran poeta guayaquileña Ileana Espinel Cedeño. Ileana escribió poco, siempre cuidó el verso, como si se tratara de una escultura de cristal, a la que hay que pulir y pulir hasta conseguir su brillo perpetuo. Sus poemas (consonánticos y estróficos) son de la mejor factura lírica que ha dado el Ecuador en este siglo, en la voz femenina. Espinel siempre fue muy exigente con su producción. Su verso es figura de la síntesis, un rasgo que muy contados vates han conseguido. Su precisa versificación se reparte en las catorce líneas del «mimado» soneto clásico. Pocos poetas contemporáneos han sabido dominar lo estrófico y la consonancia, frente a la vanguardia. Espinel maneja una imagen severa que desemboca en la ternura (hermosísimas antítesis que han sido las formadoras de su estilo). La tenaz ironía y el sarcasmo, que sacude al lector de sus versos, deja un sabor a nostalgia feliz.

BALANCE MORTAL 

Alma y carne gimiendo 
un féretro esperando
a veces sin almuerzo otras veces sin cena
para honor de la glándula que engorda mi osamenta 
tres litros diarios de agua de boldo para el mal 
que detiene mis pasos
que siembra mi antológica mi suave piel nevada 
de verdes rosas lívidas
la nostalgia la tonta azul negra divina 
dejando con orgullo sus bellas posaderas 
sobre un tatarabuelo canapé de tres patas 
los diez años que hielan los huesos de mi padre 
fugándose en un tiempo de atrofiados murciélagos 
la dulce y pura santa que me parió temblando 
abrazada a su Cristo diminuto de palo
esta grave y sardónica y despiadada ráfaga 
que se hunde aquí que a veces
piruetea y sonríe
desdeñando su vuelo de grises aves muertas 
las voces incoloras de la calle sonando
el espejo del mar reflejando la angustia 
exhausta
sin remedios sin médicos sin dioses 
mil siglos bostezando
y en un cajón de cartas insípidas o líricas
un rizo de Oscar Wilde peinándose mi olvido. 

El corazón no tiembla
el cerebro sin lámparas
se puebla de infinitas defunciones ambiguas. 

La vida no
ni el odio 
ni el amor 
ni las gentes 
sólo mi sola sombra 
las rosas putrefactas 
los puñales del viento 
las tricomonas ávidas el tiempo aborrecible la nada 
desangrándose 
y todo tan completo
tan humano 
tan simple 
como la luz el pus y las carcomas.

El ritmo en la poética de Espinel es, primeramente, inconfundible. Después, cadencioso, y aunque tiene algún desvío hacia figuras románticas y anacrónicas, esas formas, también, son símbolos de su ironía y, por lo tanto, recursos de firmeza en su palabra. Las contradicciones (paradojas de patética suavidad) se exponen en versos de impacto:

Podría ser la luz, mas es tan solo

el madero que flota del naufragio

(Imagen del amor).

Ella es firme ante las formas clásicas y el discurso vanguardista. He aquí un terceto endecasílabo que dibuja lo expuesto:

La soledad del árbol sin ramaje,

la del viento que sopla en el paisaje

donde concluye la ilusión de todo.

(La soledad postrera)

Pero su mayor importancia dentro de la lírica nacional no es solamente por sus aportes significativos a la renovación del verso clásico, sino por una extraña temática que se dejó ver en sus más logrados poemas: La poesía de la enfermedad. Y esta es una poética novedosa en nuestra lírica. En estos textos, la voz poética está enferma, siente agonía, y entonces la muerte prematura es el seguro camino. Esta poesía hipocondríaca nos conduce al recurrente tema de la soledad. La de Ileana es una poética muy personal. Considero que su poesía necesita ser reconocida en su exacto valor. Los poemas más extraños y más íntimos de su obra, son aquellos en donde se hace alusión a la medicina que la voz poética canta como si fuera una musa o un cisne modernista. El soneto “Valium 10” termina diciendo:

¡Ah, pequeña pastilla milagrosa

Que levantas mis nervios de su fosa

Con un responso de dopada fiesta!

 O su originalísimo poema “Dislate con pastillas”, que es uno de sus “clásicos”, dice:

Pertranquil

Esencial

Pankreoflat

Flaminón

Peridex

Baralgina

Tioctán

Persantín

Buscopax

Ingapirina

Mosaico adocenado

Del templo drogadicto

Que oficia diariamente

En mis entrañas

(todo para que el hígado

El insomnio los nervios

El músculo cardíaco

Los dedos que hormiguean

Retracen los relojes

Que marcan sin remedio

El infallable paso vencedor de la muerte).

La lírica de Espinel siempre fue grandilocuente. Empezó despidiéndose. Volviéndose eco de la muerte en carne viva. En viva imagen. Los motivos poéticos cambian en ella. Hay veces que su poética regresa a ver el camino común de la poesía social, y entonces, aunque tratando de huir del fácil cartel, cae en él, y cae con razón, porque la época lo ameritaba (y lo sigue ameritando aún). Aunque esa poesía se entierre en el olvido, la poesía de Ileana es una novedad, cuando, con esa chispa de humor corrosivo y negro, con esa ironía punzante de fauces desgarradoras, extrae enormes zarpazos de estupenda lírica humorística, que se enlaza con tristísimos versos, en donde se deja ver la preocupación del oficio y de la época. El poema “El practicismo práctico” se enmarca dentro de este sendero brillante que aún no se descubre a cabalidad en Espinel:

El practicismo práctico sugiere que me case

con un buen comerciante

/…/

Mi madre de mi alma

está de acuerdo en esto.

Y lo mismo mi abuela,

mi tía,

mi cuñado,

mis dos lindos hermanos

y todos los amigos de mi querida gente…

De la raíz más honda del practicismo, brota:

«Ileana, un comerciante… ¡Un comerciante, Ileana!».

Pero Ileana,

la tonta,

la lírica,

la loca

se casa

-si se casa-

con un poeta pobre.

De enorme visión crítica, y gran lectora de poesía hasta el día en que murió, Espinel siempre desarrollo una poética de las cosas. Diría más bien de los hechos que tienen que ver con la vida, pero con lo ideal de la vida.

………………………………

El año 2012 nos recordó que hace un siglo, entonces, nació el gran escritor ecuatoriano Nelson Estupiñan Bass. Su obra estuvo siempre destinada a confeccionar los rostros profundos y mágicos de la población afroecuatoriana.

Su obra narrativa y de gran importancia continental tiene títulos como: Cuando los guayacanes florecían (1954), El paraíso (1958), El último río (1966), Senderos brillantes (1974), Las puertas del verano (1978), Toque de queda (1978), Bajo el cielo nublado (1981), Al norte de Dios (1994). En poesía publicó: Canto negro por la luz (1956), Timarán y Cuabú (1956), Las huellas digitales (1971), Las tres carabelas (1973), El desempate (1980). Mientras que en ensayo dejó su legado en libros como: Luces que titilan: guía de la vieja Esmeraldas (1977), Viaje alrededor de la poesía negra (1982), Desde un balcón volado (1992), El Crepúsculo (1983).

Participantes

Nacionales

ECUADOR

  • Christian Chassi
  • Etza Jara
  • Bruno Sáenz
  • Humberto Vinueza
  • Jennie Carrasco
  • Raul Pérez Torres
  • Carmen Váscones
  • María Aveiga
  • Sandra Patricia de la Torre
  • Antonio Preciado
  • Santiago Caiza
  • César Eduardo Galarza
  • Ramiro Caiza
  • Juan Carlos Morales
  • Javier Lara
  • Rafael Méndez Meneses
  • Gabriel Cisneros
  • Ruth Bazante Chiriboga
  • Ruth Patricia Rodríguez
  • Elsy Santillán Flor

Internacionales

MÉXICO

  • Alí Calderón
  • José Ángel Leyva

COLOMBIA

  • Jorge Valbuena
  • Catalina González

BOLIVIA

  • Gary Daher

ARGENTINA

  • Jorge Boccanera

ESPAÑA

  • José María Muñoz Quirós
  • Olvido García Valdés

ITALIA

  • Emilio Coco

TESTIMONIO

Carmen Váscones 03/09/2018

2012 y paralelo cero

Aterrizaje en Quito. Instalados en hotel. Conversaciones con los extranjeros. Cargada de radiaciones, iba al inicio de la quimio.  Hice paréntesis.  Pequeño disgregar.  La ida al encuentro, incluye escucha de voces. Reiniciar e intercalar andar y desandar.  Reinventarnos en la palabra que transgrede la línea que corta a Ecuador. Que a la vez crea frontera como un ombligo y resto de la tierra madre raya del nombre de la identidad del padre o del escudo aborigen.

Rebotan en el recuerdo escritores personajes, Ängel Leiva, Emilio Coco, Olvido García, Jorge Bocanera, José María Muñoz, Gary Daher, y la intermitencia de imprevistos, a recuperar en el contar de la memoria desgranando el recuerdo. Los amigos de siempre Xavier con su oficio del Cero con paralelo. Julia Erazo y nuestro conversar hasta quedarme del avión, Margarita Laso gran poeta y su voz preciosa.  Marta Palacios y su corazón infranqueable. Hay tanto para rememorar, para escarbar, y redescubrir libros, autores ecuatorianos. Eso la novedad permanente de los encuentros y nombres que se me escabullen,  para eso el libro de la memoria de los escritores de ese año. Eso da un volver la página a la huella del habitar que perdure.

Y mi acompañar un largo instante con Julia a Gary, al hospital, y quedarnos como guardianas hasta que se recupere; y otro momento con Ángel Leiva a rescatar en las bodegas del aeropuerto algo para apagar el frío.  Fue tal el logro, que hasta nos bebimos dos cervecitas en el bar, y claro, una conversación del fragmento del rompecabezas del origen del uno, del otro. 

La vida pieza ausente de la mirada a la vida como eso del cero que no sería si no existe uno y unos.

Memoria de Nelson Estupiñán Bass

LA BIBLIOTECA LO MIRA EN SILENCIO

Abierta desde el alba, la biblioteca espera la visita de Nelson; lo espera para compartir otros sueños, rescatar la luz de las palabras. La biblioteca tiene un perfume particular que lo resume todo.

El viento empuja la puerta de la biblioteca, el viento alegre del domingo. Nelson comienza su tarea, en silencio sacude con un plumero cada repisa de la biblioteca; levemente va despojando el polvo. Se detiene, toca un libro, lo acaricia, lo abre, lee algunas páginas como para recordar lo que leyó, o para calentarlo y darle vida. Siempre lo veía con un libro en la mano.

Extasiado, sus ojos leen con unción maravillosa. Me daba la impresión de que se transportaba a otros mundos. A ratos, levanta la voz y cual cazador vigilante escucha el poema para diagnosticar su ritmo, su cadencia, se trataba de un sentimiento sincero y que ello estaba unido a sus sensibilidad poética.

La literatura se había convertido en uno de los motores de su vida y la palabra adquiría resonancia en su existencia y armonizaba con la sencillez campesina de su origen, con su espíritu y su sentido artístico.

A las ocho y media de la mañana cerraba la puerta de su estudio, solo se escuchaba el sonido del teclado, no le gustaba que lo interrumpieran.

La máquina de escribir era marca OLIMPIA, adquirida después de la Segunda Guerra Mundial, que aún conservo.

Nelson poseía paciencia, gratitud, tolerancia, experiencia, asombro, sinceridad; miraba de frente y tenía amabilidad en la mirada.

Fue un niño pobre, estudió y sufrió discriminación, opresión del sistema político excluyente. Se propuso realizar una revolución, sin armas y con sus obras literarias concienció al pueblo al que él pertenecía, sobre la necesidad de luchar por una sociedad justa y equitativa.

Para Nelson la poesía y la novela llevan en sí la vitalidad del ritmo y este tiene que adaptarse al marco de la temática. El ritmo es fuente de energía, mantiene una relación especial con el ser y sobre todo con nuestro mundo africano.

BOLETÍN DE PRENSA

Poesía en Paralelo Cero 2012

Desde el domingo 3 al sábado 9 de junio se realizará, en varias ciudades del país, el 4to Encuentro internacional de poetas en el Ecuador “Poesía en Paralelo Cero”.

9 poetas internacionales y 20 poetas ecuatorianos harán una serie de lecturas y recitales de poesía en Ciudad Mitad del Mundo, Quito, Sangolquí, Machachi, Riobamba, Ibarra, Otavalo, Esmeraldas, Quinindé y Atacames. De esta manera la poesía ecuatoriana e iberoamericana consigue un alcance inédito en festivales de literatura en nuestro país. Todos los actos son gratuitos.

 

El Encuentro Internacional, ya dos veces ganador de la convocatoria del Sistema Nacional de Festivales del Ministerio de Cultura, ha organizado por el poeta Xavier Oquendo Troncoso, Director del mismo y auspiciado por el Municipio de Quito, La Casa de la cultura Ecuatoriana, la Vice Prefectura de Pichincha, la alcaldía de Otavalo, las Universidades Luis Vargas Torres, de Esmeraldas y Del Norte, de Ibarra, El Municipio de Sangolquí, La Casa de la Cultura de Machachi, la Embajada de España y demás entidades nacionales.

 

El Encuentro pretende, entre sus varios objetivos, descentralizar los actos literarios organizando varias lecturas en diversas ciudades del Ecuador.

“Poesía en Paralelo Cero” nació en el año 2009, con el objetivo de promocionar la poesía del Ecuador a nivel nacional e internacional. Por ello ha invitado, año tras año, a las voces más representativas de la lírica ecuatoriana e iberoamericana, pero también a autores nóveles, cuya obra empieza a consolidarse.

 

Desde su segunda edición el encuentro ha rendido homenaje a grandes vates de nuestra literatura y nuestra lengua, con el ánimo de recordar su trabajo e incentivar su lectura en generaciones jóvenes. En 2010 nos aproximamos a la obra de Jorge Enrique Adoum (1926-2009), en 2011 a la de  Rubén Astudillo y Astudillo (1938 – 2002). Este año resonarán las voces de Ileana Espinel Cedeño (1933 – 2001) y  Nelson Estupiñán Bass (1902 – 2002).

 

Contaremos con la presencia de 20 poetas ecuatorianos: Antonio Preciado (Esmeraldas, 1941); Raúl Pérez Torres (Quito, 1941); Humberto Vinueza (Guayaquil,1942); Ruth Bacante (Quito, 1942); Bruno Sáenz (Quito, 1944); Jennie Carrasco (Ambato, 1955); Elsy Santillán Flor (Quito, 1957); Carmen Váscones (Guayaquil,1958); Etza Jara (Cotopaxi, 1953); Ramiro Caiza (Machachi, 1963); María Aveiga (Latacunga, 1964); Ruth Rodríguez (Quito, 1966); Juan Carlos Morales (Ibarra, 1967); Santiago Caiza (Quito, 1970); Gabriel Cisneros (Latacunga, 1972); Sandra Patricia de la Torre (Quito, 1971); Rafael Méndez Meneses (Guayaquil, 1976); Javier Lara (Quito, 1978); Christian Chassi (Quito, 1979) y César Eduardo Galarza (Guayaquil, 1981).

9 poetas internacionales. De España: Olvido García Valdés (1959) y José María Muñoz Quirós (1957); Colombia: Catalina González (1976) y Jorge Valbuena (1985); Argentina: Jorge Boccanera (1952); Bolivia: Gary Daher (Bolivia, 1956); México: José Ángel Leyva (1958) y Alí Calderón (1982); e Italia: Emilio Coco (1940), editor de la única antología de poesía ecuatoriana publicada en ese país (Antologia della poesía ecuadoriana contemporánea, 2012) que será presentada en el marco del Encuentro.

 

Durante la celebración se presentarán varios libros y revistas de  poesía: “Poesía en Paralelo Cero 2012” (una muestra de la obra de cada uno de los poetas invitados) -Editorial El Ángel y CCE-; “Un hueco en el zapato”, de Sandra Patricia de la Torre y “Libro Cero”, de Santiago Caiza (ganadores del Segundo Premio Nacional de Poesía “Paralelo Cero”, 2011-2012) (Élangel Editor ); Antología de poesía ecuatoriana “Poetas de la Emoción: 20 poetas ecuatorianos vivos” (La Isla de Siltolá, 2012); Revista de literatura “La Otra”: dossier dedicado a la poesía ecuatoriana y Muestra de nueva poesía ecuatoriana, en la Otra Gaceta, versión digital.

Más información: www.poesienparalelocero.com

Contactos: paralelocero2012@gmail.com

www.facebook.com/poesiaenparalelocero

 

 

 

 

TESTIMONIO

El festival de poesía del año del fin del mundo

Jorge Valbuena

El afiche contenía una mano en la que el dedo índice, metamorfoseado en pluma, especie de Robocop poeta, se deslizaba por una extensión negra en la que se podían leer los nombres de los países invitados, y al fondo un tapiz de colores tornasolados, los mismos que se ven en una puesta de sol, en un incendio al mismo tiempo y en un campo cultivado en el que algunas flores despuntan y otras no. Y hubo de los tres y más en esa versión inolvidable. Se trataba del 4to Encuentro Internacional de Poetas, ¨Poesía en Paralelo 0¨ en Ecuador.

El año 2012 cruzaba como una ráfaga de sol de calentamiento global y entre los temas preferidos de muchas personas circulaba el fin del mundo en diciembre de ese año, ¨Porque Los Mayas lo habían predicho así¨, y pues era una fortuna estar en la plana de invitados de ese Encuentro el mismo año del fin del mundo, en pleno paralelo cero, en la mitad del mundo y leer tus versos en medio de la mística y la congestión de todos esos símbolos rondando.

Y como era tan metafísico todo, entré en la onda y no quería perderme ni uno solo de los instantes del encuentro, hacía poco había publicado mi primer libro con El Ángel Editor, y para mi estaba empezando el mundo. Entre los invitados personas que siempre he admirado: Olvido García Valdés, José Ángel Leyva, Emilio Coco, Jorge Boccanera, Gary Daher, junto a una docena de amigos ecuatorianos entrañables que siguieron dejando anécdotas de antología como antes y después del encuentro, porque por entonces vivía en Ecuador, era un feliz ciudadano quiteño y los mejores refugios se daban entre poetas, amigos de poetas, casas de poetas, brindis de poetas.

Así que a cada uno lo entrevisté, me tomé el tiempo para conversar con cada poeta, sobre la vida, la poesía, la comida, el fútbol, los libros, mi país, la lluvia, el sol, y el fin del mundo. Se hablaba de todo porque la poesía rondaba todo, hasta el silencio que a ratos nos ocupaba, entre uno y otro ir y venir, del bus, al avión, al hotel, al mar y viceversa. Y en cada estancia una anécdota: El momento en que conocí al gran Jorge Boccanera, y supe de ese temblor que produce la admiración, que después se llenaría de sonrisas y carcajadas porque en las cenas siempre tuvo una buena antología de chistes y sarcasmos para la ocasión.

De lo que más me acuerdo es del vuelo que nunca salió, pero sí sus voladores. Íbamos para Esmeraldas, y el entusiasmo reinaba en el aeropuerto de Quito, hasta que de repente avisaron que se había cancelado el vuelo por una extraña avería que en su momento no entendí, algo así como una bomba que estaba dañada y la pista debía ser lavada por ella, en traducción a la poesía entendí que: El vuelo de tan alto, no podría descender sobre un espejo de agua, porque al caer seguiría volando. Y la solución fue irnos por tierra. La tensión gobernó por un momento, pero cuando llegó el bus y tomamos rumbo al mar, todo fue una fiesta. En el bus se cantó, se recitaron poemas, se contaron anécdotas de los poetas que en ninguna revista ni en ninguna otra oportunidad hubiéramos conocido. Llegamos a la madrugada, con mil historias en los ojos, el viaje había sido largo y corto y necesario. Al entrar a Esmeraldas nos recibió la estatua de Antonio Preciado, el mismo que conocería días antes en Riobamba, su mano en alto nos estaba traduciendo la noche.

“Primeros “Ópera Prima” ”

MANUSCRITOS

VEREDICTO

Quito,24 de enero de 2012

Señores

ORGANIZADORES DEL SEGUNDO CONCURSO NACIONAL

DE POESIA “PARALELO CERO 2011-2012”

Presente.-

De nuestras consideraciones:

Nosotros Jennie Carrasco Molina, Humberto Vinueza Rodríguez y Simón Zavala Guzmán, en calidad de Jurados del Segundo Concurso Nacional de Poesía “Paralelo Cero 2011-2012, nos permitimos dar a conocer a ustedes nuestro Veredicto contenido en lo siguiente:

1.- Leídos y analizados los distintos poemarios presentados al Concurso, consideramos que el Primer Premio debe ser un Premio compartido entre los poemarios titulados “Libro Cero”  y “El Hueco en el zapato” correspondientes a los seudónimos “Salto Cualitativo” y “Cabernet Merlot”, respectivamente; en atención a que los dos libros guardan una relevante organicidad en sus discursos literarios, contienen un magnífico manejo del lenguaje y un buen planteamiento de sus temáticas. Además, denotan una actitud provocadora respecto de cánones literarios convencionales y demuestran una sensibilidad especial en cuanto al desarrollo de formas poéticas.

2.- Consideramos que las tres Menciones establecidas en las Bases del Concurso, deben otorgarse a los poemarios: “El designio de la Espuma” perteneciente al seudónimo “Masturversador de fondos”, Primera Mención; “Epígrafes sin sentido” perteneciente al seudónimo “Dante de Gangotena y Melez”, Segunda Mención: y  “Versos Apócrifos” perteneciente al Seudónimo “Abelosky”, Tercera Mención. Señalamos que los tres poemarios  tienen un nivel poético bueno, contienen estructuras literarias cimentadas, hay temáticas interesantes en términos de propuestas poéticas y una buena utilización de figuras literarias.

3.- Estimamos, por lo manifestado en el primer punto de este Veredicto, que los dos poemarios deben ser publicados por los Organizadores de este evento, como una forma de estimular a los dos concursantes.

4.- Felicitamos a los Organizadores de este Concurso y nos permitimos sugerirles que continúen con esta iniciativa poética importante, en el ánimo de propiciar anualmente  la participación de un mayor número de creadores, especialmente, jóvenes.

5.- Sugerimos a los Organizadores, de ser posible, hacer una selección de poemas de los participantes, para publicarlos en un libro, como un  reconocimiento a su trabajo poético.

  1. Una vez abierto los sobre y comprobados los autores d elos libros premiados y mencionados, los títulos corresponden a los siguientes libros

 

PRIMER PREMIO:

 

  • “Libro Cero”: Santiago Javier Caiza Iza             Quito
  • “El Hueco en el zapato” Sandra Patricia de la Torre G.      Quito

 

MENCIONES:

 

  1. “El designio de la espuma”: Omar Balladares Rodríguez Guayaquil
  2. “Epígrafes sin sentido”: Andrés Sebastián Guamán F. Sangolquí
  3. “Versos apócrifos”: Abel Ochoa Suárez Guayaquil

 

 

Cordialmente,

Jennie Carrasco Molina

Humberto Vinueza Rodríguez

Simón Zavala Guzmán

 

SEGUNDO CONCURSO NACIONAL DE POESIA “PARALELO CERO 2011-2012”

El jurador calificador del Segundo Concurso Nacional de Poesía “Paralelo Cero 2012 conformado por los poetas y escritores Jennie Carrasco Molina, Humberto Vinueza Rodríguez y Simón Zavala Guzmán, nos permitimos dar a conocer a ustedes nuestro Veredicto contenido en lo siguiente:

1.- Leídos y analizados los 24 poemarios presentados al Concurso, consideramos que el Primer Premio debe ser compartido entre los poemarios titulados “Libro Cero”  y “El Hueco en el zapato” correspondientes a los seudónimos “Salto Cualitativo” y “Cabernet Merlot”, respectivamente; en atención a que los dos libros guardan una relevante organicidad en sus discursos literarios, contienen un magnífico manejo del lenguaje y un buen planteamiento de sus temáticas. Además, denotan una actitud provocadora respecto de cánones literarios convencionales y demuestran una sensibilidad especial en cuanto al desarrollo de formas poéticas.

2.- Consideramos que deben otorgarse tres Menciones:

– Primera Mención: “El designio de la Espuma” perteneciente al seudónimo “Masturversador de fondos”,;

– Segunda Mención: “Epígrafes sin sentido” perteneciente al seudónimo “Dante de Gangotena y Melez”, y

– Tercera Mención: “Versos Apócrifos” perteneciente al Seudónimo “Abelosky”,. Señalamos que los tres poemarios  tienen un nivel poético bueno, contienen estructuras literarias cimentadas, hay temáticas interesantes en términos de propuestas poéticas y una buena utilización de figuras literarias.

3.- Una vez abierto los sobre y comprobados los autores de los libros premiados y mencionados, los títulos corresponden a los siguientes libros

 

PRIMER PREMIO:

  • “Libro Cero”: Santiago Javier Caiza Iza             Quito
  • “El Hueco en el zapato” Sandra Patricia de la Torre G.      Quito

 

MENCIONES:

 

  1. “El designio de la espuma”: Omar Balladares Rodríguez Guayaquil
  2. “Epígrafes sin sentido”: Andrés Sebastián Guamán F. Sangolquí
  3. “Versos apócrifos”: Abel Ochoa Suárez Guayaquil

 

4.- Felicitamos a los Organizadores de este Concurso y nos permitimos sugerirles que continúen con esta iniciativa poética importante, en el ánimo de propiciar anualmente  la participación de un mayor número de creadores, especialmente, jóvenes.

TESTIMONIO

SANDRA DE LA TORRE GUARDERAS

A principios del año 2012, la sensación de estar tarde para algo indefinido crecía a velocidad, así que decidí darme prisa, para lo que fuera. En ese estado de alerta y de urgencia, me topé con el manuscrito  El hueco en el zapato que, el año anterior, había enviado a “un” concurso de poesía. Asumí que ya había pasado suficiente tiempo y que era una estupidez seguir a la espera de un veredicto que, con toda seguridad, ya habría sido publicado en algún periódico o página de internet y que, obvio, no me había favorecido.

A pesar de haber trabajado el libro durante años, al ser mi primero, tenía una inmensa carga de duda y de valor iniciático. Había pospuesto demasiado el nacimiento de esa sombra de mí que escribiría literatura. Mis otras sombras se habían dedicado a la realización audiovisual, a la creación de bandas sonoras, a la dirección de espectáculos, a la enseñanza, al teatro, a la maternidad… Ya no podía retener por más tiempo ESO que me había acompañado desde la infancia en estado latente. Entonces, contacté al único nombre del mundo literario que, imaginé, podría darme una mano: Francisco Delgado Santos, el querido autor ecuatoriano de literatura infantil y juvenil, que había sido colega de mi padre hace décadas. Conocía mi nombre, tal vez, y yo conocía el suyo. Era suficiente.

Nos citamos en un café. Nos vimos por primera vez esa tarde. Es extraño cuando dos nombres se encuentran y beben café con pastelillos… habría sido mejor una copa de vino –mi seudónimo para el concurso era “Cabernet Merlot” –. Charlamos de todo y, cuando se agotaron los temas y los pretextos, saqué el manuscrito que había llevado conmigo. Le pedí que lo leyera y que me recomendara alguna editorial para su publicación. Con generosidad, Francisco recibió el manuscrito de una aspirante a escribiente. No sospechábamos  que lo recibía en un instante de confabulación de tiempos y de nombres… Mi padre ya no estaba en la tierra, y había dejado las letras profanas mucho antes de abandonar el mundo. No sabía mi padre que su hija segunda se adueñaría de lo profano y escribiría poemas con hueco, y no sabía Francisco el veredicto que transformaría esos versos livianos en la voz de un nombre, ese mismo instante en que su mano los recibía. Porque el teléfono interrumpió la entrega anunciando que mi nombre había nacido, o mi sombra, y ese manuscrito era ya el ganador del Premio Nacional de Poesía Paralelo Cero 2011-2012.

No pude gritar, por supuesto, estaba en un café, con un autor…  No entendía por qué Francisco me devolvía el manuscrito. No supe lo que sucedió, sino hasta mucho después cuando vi mi libro en las librerías y conocí a los lectores, a quienes nunca había imaginado, y me encontré con otras voces y sus nombres, y me arriesgué a escribir otro primer libro que ganó otro premio, y otros libros que no puedo ahora dejar de escribir ni quiero.